Casos.

Caso 1:

Varón nacido en 1.970 En 1.991, a la edad de 21 años, le surgieron tres "granos" a la altura del esternón que solo tenían un componente estético, pues no cursaban dolor, picor, escozor,... ni nada molesto.

Esto derivó con los años a una expansión y multiplicación que `posteriormente cursan dolor intenso esporádico.

El dolor, es un dolor intenso, muy intenso. Es incapacitante para tareas no vitales, me explico; si estuviese en medio de una calle por donde pasan coches, me permitiría apartarme hasta llegar a la acera, pero si me surge en la acera, no me permitiría andar, ni hablar,... Mi manera de describirlo es como si me cogiesen un pliegue de piel a la altura de los abdominales (es la zona donde me cursa el dolor) y me lo apretasen muy intensamente con unos alicates durante unos 3-5 minutos, para luego ir disipándose hasta desaparecer.

Se visita a multitud de Dermatólogos con propuestas tan diferentes como dispares. En ocasiones propones tratar la zona afectada con nitrógeno líquido, pero esto generaría una quemadura 

A pesar de las múltiples consultas a especialistas (Dermatólogos, Neurólogos, Unidad del Dolor, etc.) no se consigue un tratamiento que mitigue el dolor.

Al principio el dolor era producido cuando había roces o golpes directos en la zona afectada. Más tarde el dolor aparecía por cambios relativamente drásticos de temperatura que cada vez eran más sensibles hasta el punto de "activar" el dolor simplemente por el contacto al ponerse una camiseta "fresca" incluso en periodos estivales.

Más tarde aparece el dolor en fase nocturna cuando en mitad de la noche, al tener una pesadilla (en mi caso un toro negro que me persigue, sube escaleras, etc.) en la respuesta de erizarse la piel, se enervan algunos nervios, a mi entender afectados por algún piloleiomioma provocando el dolor descrito anteriormente. Esto llega a provocar ciertas "palpitaciones" en tanto que en mi caso al ser una persona con bradicardia (bajas pulsaciones), de repente y en mitad de la noche me despierta el dolor estando totalmente indefenso al no poder ni siquiera retorcerme, gritar o protestar por no despertar a mi pareja, familia, vecinos, etc. por lo que el dolor en esos casos, que son demasiado frecuentes, me lo tengo que aguantar, haciendo que de repente, me suban rápidamente las pulsaciones.

De momento no conozco tratamiento puesto que, aunque algunos médicos me recetan algunas pomadas o comprimidos, su efecto aparecería después de desaparecer el dolor por si solo, por lo que es improcedente.

El dolor se vuelve más intenso y más frecuente y a pesar de visitar nuevos especialistas, no consigo encontrar tratamiento alguno aunque sea con una efectividad escasa. Los últimos pasos fueron acudir a curanderas, a pesar de que no creo en estas alternativas, pero la desesperación hace probar lo impensable. Por supuesto con resultado negativo.

Abandonando un poco la medicina "tradicional" me encuentro en manos de la Unidad del Dolor con resultados todavía sin cuantificar aunque si esperanzadores.


Caso 2:

Mujer de 47 años de edad. Presenta piloleiomiomas distribuidos por tronco (zona de omóplatos) y parte superior de los brazos por su cara externa. Tienen tamaño variable, de color marrón claro y otras del mismo color de la piel contigua. Son de superficie lisa, bien circunscritas y de consistencia firme. Su evolución crónica y en algunas ocasiones son dolorosas. No recibió tratamiento al respecto no manifiesta antecedentes familiares.

Se inició aproximadamente a los treinta y pocos años con una especie de "granos" en tronco y brazos que aumentaron en número y tamaño en forma lenta y progresiva hasta tomar la actualidad. Algunas causaban esporádicamente dolor de leve intensidad sin relacionarlo con nada en particular. Se le diagnosticó piloleiomiomas y se le efectuó biopsia confirmando que eran piloleiomiomas múltiples. 

 Caso 3:

Varón de 20 años de edad sin antecedentes personales ni familiares relacionados. Presenta múltiples lesiones tumorales agrupadas en tercio superior de dorso de aproximadamente tres años de evolución que fueron aumentando en número y tamaño progresivamente. De color pardo eritematoso, de 0,3 a 1 cm de diámetro, consistencia duro-elástica, firmes y dolorosas tanto espontáneamente como a la palpación. Con una biopsia realizada hace aproximadamente un año, sin diagnóstico. Se le presuponen piloleiomiomas y tras nueva biopsia se confirma.

Se le realizan estudios complementarios, para descartar la asociación con neoplasias internas y leiomiomas viscerales, con resultados normales. Sin relación en otros familiares..

Título

Aquí comienza tu texto. Puedes hacer clic en este punto y empezar a escribir. Ipsum quia dolor sit amet consectetur adipisci velit sed quia.

Veritatis et quasi architecto beatae vitae dicta sunt explicabo nemo enim ipsam voluptatem quia voluptas sit aspernatur aut odit aut fugit sed quia consequuntur magni dolores eos qui ratione voluptatem sequi nesciunt neque porro quisquam est qui dolorem ipsum quia dolor sit amet consectetur adipisci velit sed quia non numquam eius.

TÍTULO